Introducción y Geografía de Torreón


Torreón, ubicada en el estado de Coahuila de Zaragoza, México, representa un enclave urbano clave en el noreste del país, fungiendo como cabecera municipal y núcleo principal de la Comarca Lagunera, una región histórica marcada por su transformación de humedales antiguos a un oasis industrial en medio del desierto chihuahuense. Fundada formalmente como ciudad el 15 de septiembre de 1907, aunque sus raíces se hunden en ranchos del siglo XIX, la urbe se erige sobre una planicie árida a 1,120 metros sobre el nivel del mar, con coordenadas geográficas precisas de 25°32′19″N 103°27′44″O, abarcando una superficie de 140 kilómetros cuadrados y una densidad poblacional de 151.59 habitantes por kilómetro cuadrado. Rodeada por el cauce del río Nazas —antiguamente vital para irrigación— y vestigios de lagunas evaporadas como Mayrán y Viesca, que inspiraron el nombre de la zona, Torreón se divide administrativamente en dos secciones municipales desconectadas, con la ciudad principal al norte, facilitando su integración en una conurbación transfronteriza que se extiende hacia Durango. Este posicionamiento estratégico, en una depresión tectónica rodeada de sierras como la de Jimulco y el Bolsón de Mapimí, no solo ha propiciado su expansión urbana sino que ha impuesto desafíos ambientales constantes, como la erosión eólica y la escasez hídrica, convirtiéndola en un ejemplo paradigmático de adaptación humana al desierto, apodada "La Ciudad que Venció al Desierto" por su ingeniería hidráulica pionera en el siglo XX. El clima, clasificado como semiárido cálido (BSk según Köppen), exhibe extremos termométricos notorios: veranos abrasadores con máximas absolutas de 45°C registradas en 1998 y 2011, inviernos gélidos que descienden a -8°C como en la helada negra de enero de 2011 —que congeló tuberías y devastó cultivos—, y precipitaciones anuales miserables de 259.9 milímetros, concentradas en julio y agosto, lo que genera ciclos de sequía prolongados interrumpidos por eventos catastróficos como tolvaneras en 1983 y junio de 2020, o nevadas excepcionales en 1947, 1967, 1997 y dos en 2017, la última coincidiendo con la pandemia de COVID-19 y exacerbando vulnerabilidades logísticas. Estos fenómenos, documentados por el Servicio Meteorológico Nacional, subrayan la resiliencia de Torreón, cuya vegetación nativa de mezquites y nopales ha sido suplementada por reforestaciones urbanas para mitigar el polvo y el calor, posicionándola como un laboratorio vivo de sostenibilidad en entornos hostiles.Historia Detallada: De la Prehistoria a la RevoluciónLa narrativa histórica de Torreón se entreteje con eones geológicos y siglos de ocupación humana, comenzando en el Mesozoico cuando la región yacía bajo mares someros que depositaron fósiles de amonites y reptiles marinos en calizas expuestas hoy en cañones como el de Fernández, testigos mudos de una era de selvas tropicales y ríos caudalosos como el ancestral Buen Aval. Al cierre del Cretácico, praderas extensas albergaban megafauna —bisontes, mamuts y tigres dientes de sable— cazada por nómadas paleoindios hace más de 12,000 años, pertenecientes a etnias como coahuiltecos, irritilas y guachichiles, quienes erigieron petroglifos en cuevas cercanas y subsistían recolectando agaves y cazando con arcos de madera. La llegada española en 1531, liderada por Nuño Beltrán de Guzmán, inauguró la colonización virreinal, con expediciones de Francisco de Ibarra en 1563 que bautizaron la Nueva Vizcaya —englobando Coahuila, Durango y Chihuahua— y establecieron presidios contra incursiones indígenas; para 1777, las Reformas Borbónicas reorganizaron la zona en la Comandancia General de Provincias Internas, sembrando las semillas de haciendas algodoneras que definirían el siglo XIX. Durante la Independencia, Miguel Hidalgo transitó la región en 1811, dejando prisioneros como Ignacio Allende en ranchos locales, pero el verdadero génesis de Torreón surgió en 1848 con la adquisición de la Hacienda San Lorenzo por Leonardo Zuloaga y Juan Ignacio Jiménez, expandiéndose a rancherías como La Escondida en 1850 y El Torreón en 1872. El ferrocarril mexicano, completado en 1883, catalizó el boom: un puente sobre el Nazas fue destruido en 1885 por crecidas, pero su reconstrucción impulsó la traza urbana trazada en 1888 por Andrés Eppen y Federico Wulff, con plaza de armas y mercado que atrajeron a 200 habitantes en 1892, escalando a 5,000 en 1895 y 34,000 en 1910 gracias al algodón porfiriano, elevándola a villa en 1893 con consulados para inmigrantes chinos, árabes y europeos. El censo de 1900 registró 15,500 almas, y en 1901 se inauguró una fundición metalúrgica, pero la Revolución Mexicana tiñó su historia de sangre: tomada por maderistas en 1911 con la infame Matanza de Chinos —303 ejecutados por xenofobia—, revivida en la Decena Trágica de 1913 con 367 bajas, y disputada en 1914 por villistas que incendiaron barrios y firmaron el Pacto de Torreón en el Banco de Coahuila, reconociendo a Carranza; Villa retornó en 1916 exigiendo préstamos, y en la Guerra Cristera de 1929, bombardeos federales mataron 15 en el mercado. El siglo XX consolidó su legado con la Feria del Algodón en 1925, el Teatro Isauro Martínez en 1930 —joya neogótica— y nevadas emblemáticas en 1947, mientras el ITESM Campus Laguna en 1974 simbolizó su vocación educativa; hitos como el Cristo de las Noas en 1983 (reconstruido tras derrumbe), Plaza Mayor en 2010 y el eclipse solar total de abril de 2024, marcan una evolución de conflicto a progreso, declarada "Ciudad Heroica" en 2010 por su rol revolucionario.Demografía: Crecimiento y Diversidad UrbanaLa demografía de Torreón refleja un ascenso inexorable impulsado por flujos migratorios y oportunidades económicas, con 690,193 habitantes en el censo de 2020 —un salto desde los 608,836 de 2010 y 502,964 de 2000—, posicionándola como la 25ª urbe más poblada de México y la segunda de Coahuila, dentro de una zona metropolitana de 1,434,283 personas que abarca Matamoros, Francisco I. Madero, Gómez Palacio y Lerdo, con una densidad regional de 135.33 habitantes por kilómetro cuadrado en 10,598 km². Este crecimiento, con tasas anuales del 1.5% en la década pasada según el INEGI, se sustenta en la atracción de mano de obra joven de estados sureños, diversificando una población mayoritariamente mestiza con remanentes de comunidades chinas (post-1911), libanesas y europeas del Porfiriato, y un Índice de Desarrollo Humano de 0.803 —tercero en el estado—, que mide avances en longevidad, educación e ingreso. Tendencias actuales indican un equilibrio de género (49% mujeres), envejecimiento moderado con 8% mayores de 65 años, y urbanización acelerada que presiona servicios, aunque gentilicios como "torreonense" o "lagunero" evocan una identidad compartida; hermanamientos con ciudades como Fresno (EE.UU.) y Medellín (Colombia) desde 2011 fomentan diálogos demográficos, mientras el código postal 27000 y LADA 871 facilitan la conectividad en una metrópoli que equilibra tradición y modernidad.Economía: Pilares Industriales y Desarrollos ContemporáneosLa economía torreonense, con un PIB metropolitano de 430,300 millones de pesos en 2024 —duodécimo nacional y segundo estatal—, se erige sobre pilares diversificados que han transmutado un legado algodonero en un ecosistema industrial robusto, donde la metalurgia domina vía Met-Mex Peñoles, la refinería de plata más grande del mundo que produce 18 millones de onzas anuales junto a oro, plomo, zinc y cadmio, exportando subproductos químicos y explotando canteras de carbonato de calcio en un ciclo virtuoso de 90 años. La agricultura, aunque en declive, persiste con 200,000 hectáreas de algodón, trigo y hortalizas como melón, irrigadas por el distrito 005 que abastece la cuenca lechera más extensa globalmente vía Grupo Lala, mientras la ganadería vacuna genera 150,000 cabezas anuales. Maquiladoras textiles (Wrangler, Hanes) y automotrices (Caterpillar, John Deere) emplean a 50,000 en parques como Centenario y Mieleras, con cerveza Corona de Grupo Modelo abasteciendo el noreste; Soriana, fundada en 1905, factura miles de millones desde su central aquí. Desarrollos recientes, como el Territorio Santos Modelo (TSM) en 2016 —con estadio de 30,000 asientos para el Santos Laguna, sede de la Sub-17 Mundial 2011—, inyectan turismo deportivo, y el Centro de Convenciones de 20,000 m² impulsa ferias; Ciudad Industrial, en fase de expansión, atrae inversiones en renovables, contrarrestando volatilidades como la sequía de 2022 que redujo cosechas en 30%, y posicionando Torreón como hub logístico con autopistas 40D y ferrocarriles Ferromex que mueven 40 millones de toneladas anuales.Gobierno, Cultura y Tradiciones: Administración y Identidad ColectivaBajo un ayuntamiento constitucional, Torreón se administra por un cabildo con presidente municipal —Román Alberto Cepeda del PRI desde 2021—, 17 regidores y síndicos que supervisan tesorería, seguridad y obras, con dependencias como Desarrollo Económico y Protección Civil gestionando un presupuesto de 2,500 millones de pesos anuales bajo el código INEGI 05035. Esta estructura, heredera de la Diócesis de 1913, integra servicios como el DIF para equidad social. Culturalmente, Torreón palpita con una herencia sincrética: teatros como Isauro Martínez (1930, con arquitectura morisca que acoge óperas y ballets) y Nazas (2004, 1,445 butacas para conciertos), museos Arocena (2006, de prehispánico a vanguardias con 20 salas) y de la Revolución (2007, artefactos villistas), junto al Planetario con observatorio robótico que atrae 50,000 visitantes yearly. Gastronomía lagunera brilla en la discada —guiso campesino de carne y chorizo— y la reliquia navideña con siete sopas, mientras festivales como la Feria del Algodón (septiembre, 500,000 asistentes) y Maratón Lala (febrero) fusionan tradición y deporte; el teleférico de 1,435 metros al Cristo de las Noas (2017) y paseos peatonales en Colón y Morelos revitalizan el centro, con 87% católicos venerando la Catedral del Carmen (1920) y la Mezquita Suraya (1989, pionera mexicana). Tradiciones como las judas de octubre —muñecos quemados en danzas— y el Festival de la Palabra (2012) preservan una identidad forjada en migraciones, con radios como Exa FM y periódicos como El Siglo de Torreón narrando su pulso diario.Infraestructura, Educación y Salud: Soporte para el ProgresoLa infraestructura de Torreón se despliega en redes viales y culturales que sostienen su dinamismo: el Aeropuerto Francisco Sarabia (1945, 681,551 pasajeros en 2018) conecta con 15 destinos nacionales e internacionales, mientras la Central de Autobuses despacha 5 millones de viajeros yearly a CDMX y Texas; autopistas 30 y 40D, con ciclovías en Constitución, y el Metroparque Nazas (2015) promueven movilidad verde en 5 km de Línea Verde. Parques como Bosque Venustiano Carranza (pulmón de 40 hectáreas con auditorio) y Puerto Noas (observatorio) contrastan con el Estadio TSM Corona (2009, 120 MDD) y Coliseo Centenario (2008, remodelado 2016 post-incidente). Educación superior florece en 20 instituciones: ITESM Laguna (1974, 10,000 alumnos), UAdeC y UTT pública, con radios universitarias como 89.5 FM fomentando innovación; salud se ancla en IMSS, ISSSTE y Cruz Roja, con clínicas privadas cubriendo 90% de cobertura, y el DIF atendiendo vulnerables en una red que mitiga epidemias como COVID-19 mediante campañas vacunales masivas.Eventos Recientes y Controversias: Sombras en el HorizonteEn los últimos años, Torreón ha sido escenario de hitos luminosos y sombras persistentes: la nevada de 2017 unió comunidades en solidaridad, la muerte de Carmen Salinas en 2021 inmortalizó una calle en su honor, y el eclipse de 2024 atrajo astrónomos globales, pero controversias como la Matanza de Chinos de 1911 —reconocida en museos pero no resuelta en memoria colectiva— y tomas revolucionarias con 1,000 bajas evocan traumas. Recientemente, la región Lagunera, incluyendo Torreón, ha enfrentado oleadas de extorsiones por crimen organizado, con reportes de cuotas a ganaderos y comerciantes que asfixian economías locales, exacerbadas por la proximidad a Durango y la detención de figuras sindicales en diciembre de 2025, revelando nexos entre sindicatos y cárteles como Sinaloa, aunque autoridades municipales minimizan impactos mediante operativos conjuntos; estos desafíos, no detallados exhaustivamente en crónicas oficiales, subrayan la urgencia de reformas en seguridad para preservar el progreso de "La Perla de La Laguna".***11 de diciembre de 2025 | Redacción EPrensa | Imagen de Archivo